Qué significa compliance
El concepto de compliance o cumplimiento está ganando cada vez más importancia para las empresas y organizaciones. Se trata de un concepto muy ligado al de gestión de riesgos, que nació en el ámbito legal pero que actualmente abarca muchos más aspectos.
Compliance es un término inglés y existen diferentes definiciones a la hora de explicar qué es. Para empezar podemos decir que es un conjunto de procedimientos y buenas prácticas que las organizaciones adoptan con el fin de identificar y clasificar los riesgos operativos y legales a los que se enfrentan y establecer mecanismos internos de prevención.
Por otra parte, es una función específica e independiente dentro de las empresas, que reporta el riesgo de recibir sanciones por incumplimientos legales o regulatorios, sufrir pérdidas financieras o pérdidas de reputación por fallas de cumplimiento con las leyes aplicables, las regulaciones, los códigos de conducta y los estándares de buenas prácticas.
Estándar internacional ISO 19600
Existe un estándar internacional que contiene consejos y directrices para implantar sistemas de gestión de compliance en organizaciones: La ISO 19600. Estos sistemas cuentan con una estructura compleja, pero pueden ser implantados en cualquier tipo de empresa u organización.
Tipos de compliance
En el mundo del cumplimiento normativo, hay varios modelos genéricos de compliance empresarial, los cuales se denominan superestructuras de compliance. El modelo genérico o de superestructura parte de un marco regulatorio global, que es la norma ISO 19600. Sin embargo, también encontramos los llamados modelos específicos:
- Compliance penal: Se encarga de la prevención de delitos con consecuencias penales para la empresa.
- Cumplimiento corporativo: Se refiere al cumplimiento de normas y códigos éticos en compañías con varias sucursales.
- Compliance medioambiental: Se basa en el cumplimiento de las regulaciones medioambientales. Es uno de los tipos de compliance en auge.
- Compliance de salud pública: Prevé la protección de la salud de los consumidores.
- Compliance de prevención de riesgos laborales: También conocido como compliance laboral. Se encarga del cumplimiento legal en la relación con los trabajadores.
- Cumplimiento en el mercado y los consumidores: Prevé la protección de los usuarios en los procesos de compra, especialmente online.
- Compliance anticorrupción: Es el que lucha contra actos de corrupción administrativa.
- Sistemas de compliance fiscales: Fomenta una conducta fiscal apropiada en las empresas.
- Compliance contra delitos tecnológicos: Mide el riesgo y establece controles de cumplimiento en el ámbito tecnológico.
- Compliance sector seguros: Busca prevenir fraudes contra empresas de seguros y reaseguros.
El compliance penal
El Compliance Penal es un conjunto de herramientas preventivas, que garantiza la adecuación a las normas vigentes de todos los integrantes de una organización. Es fundamental para que la empresa quede exenta de responsabilidad penal en caso de que uno de sus trabajadores cometa un delito.
El Compliance Penal para una empresa debe hacerla capaz de:
- Identificar cuáles son las actividades que podrían ser delictivas
- Contar con un protocolo para la toma de decisiones
- Velar por el manejo correcto de los recursos financieros
- Contar con un sistema disciplinario
- Permitirle auditarse de una manera efectiva y periódica
Beneficios del compliance penal
Los beneficios del Compliance son diversos para aquellas organizaciones que deciden implementar un sistema de gestión de cumplimiento normativo:
Evitando condenas penales
La diferencia respecto de un Sistema de Gestión de Compliance sectorial es que con el Compliance Penal se analizarán todos los riesgos penales (delitos) que puedan generar responsabilidad a las organizaciones. Y, además, se estará dotando a la organización de una posibilidad real de quedar exenta de responsabilidad si el riesgo se materializa o, cuanto menos, que la misma se atenúa.
Evitando otras sanciones judiciales y administrativas
No solo el Código Penal debe ser respetado por las empresas. El universo de obligaciones legales que afecta a las organizaciones es tan amplio, que el establecimiento de un sistema de gestión Compliance que analice en profundidad sus obligaciones contribuye a evitar sanciones de organismos públicos con potestades sancionadoras (Agencia Tributaria, AEPD, SEPBLAC, Tribunal de Defensa de la competencia, etc.).
Contribuyendo al correcto funcionamiento de los mercados
El establecimiento de sistemas de gestión basados en el cumplimiento normativo contribuye a un correcto funcionamiento del mercado, sin distorsiones generadas por la competencia desleal que normalmente comportan los actos de corrupción.
Evitando el fraude interno
El establecimiento de políticas, procedimientos y procesos, con sus respectivos protocolos, supone un mayor control sobre lo que se cuece dentro de la propia organización, evitando con ello el fraude interno, las desviaciones indeseadas y aquellos gastos de difícil previsión que al final del ejercicio merman la Cuenta de Resultados.
Consecuencias de no aplicar el compliance penal
Las consecuencias de la apreciación de responsabilidad penal en las personas jurídicas, son las penas previstas en el art. 33.7 del CP, y son calificadas todas ellas como graves:
Penas previstas para personas jurídicas
- Disolución de la persona jurídica
- Suspensión de actividades por un plazo de hasta 5 años
- Clausura de locales y establecimientos por un plazo de hasta 5 años
- Multas por cuotas o proporcional, que pueden llegar a 10 veces el supuesto beneficio obtenido
- Prohibición temporal (hasta 15 años) o definitiva de realizar en el futuro las actividades en cuyo ejercicio se haya cometido el delito
- Inhabilitación por un plazo de hasta 15 años para obtener subvenciones, ayudas públicas, para contratar con el sector público y para gozar de beneficios fiscales
- Intervención judicial por un periodo de hasta 15 años
En caso de condena a la persona jurídica, pueden llegar a ocasionar enormes daños colaterales, reputacionales y económicos, como por ejemplo:
- La imposibilidad material de obtener financiación ajena
- Pérdida de confianza de proveedores y clientes
- Desprestigio del nombre comercial
Una obligación, no una opción
Por todo ello, consideramos una obligación y no una opción, ejercer la protección necesaria a nuestra fuente de ingresos, nuestra compañía, protegiéndola de actuaciones individuales que pueden llegar a perjudicar a toda la empresa. Es de rigor y de responsabilidad, procurar evitar por todos los medios, la comisión de cualquier acción u omisión delictiva, para evitar una condena penal a la empresa.